En 2025 la economía global se asentó en un crecimiento estable y amplio, sostenido por la moderación de la inflación y las mejoras de productividad de la rápida adopción digital y de la IA. El menor coste de la financiación impulsó un nuevo ciclo de inversión en la industria y la construcción.
Los programas de reconstrucción e infraestructura —en particular en Ucrania y Europa del Este— crearon oportunidades significativas para las empresas de ingeniería, maquinaria y desarrollo industrial con las alianzas adecuadas.